Rumbo al altar
El comienzo de nuestro para siempre
Hay historias que empiezan sin avisar: una mirada, una risa compartida, una conversación que se hace larga porque ninguno de los dos quiere que termine. Así empezó la nuestra, y desde entonces no hemos dejado de elegirnos.
Entre viajes, atardeceres y días comunes que se volvieron favoritos, aprendimos que el amor también se construye en lo pequeño: en cuidarnos, en reírnos, en caminar juntos incluso cuando el camino sube.
Frente al mar, con el cielo encendido y un “sí” que lo cambió todo, decidimos que queríamos toda la vida. Hoy, delante de Dios y rodeados de quienes más amamos, damos el siguiente paso.
Y hoy, delante de Dios, comenzamos nuestra vida juntos.








